SAN SEBASTIAN


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REFLEXION

24 DE ABRIL DE 2014

Compartimos la Palabra

Dios lo resucitó y nosotros somos testigos”

Ayer escuchábamos cómo un paralítico que había en la puerta del templo es sanado por Pedro. Hoy vemos cómo con ocasión de este acontecimiento Pedro proclama el segundo discurso kerigmático acerca de la Resurrección de Jesús.
Todos los que están en el templo quedan asombrados al ver el milagro, pero Pedro demostrará su humildad dejando claro que no ha sido él quien ha curado al paralítico sino el poder de Jesucristo, el Hijo de Dios, el autor de la vida. Pedro aprovecha esta oportunidad para anunciarles que Aquel a quien ellos habían crucificado, Dios lo había resucitado y estaba vivo.
El centro del discurso de Pedro es la fe en Cristo Jesús, muerto y resucitado, y a esta fe es a la que Pedro les invita. Les hace ver que ha sido la fe del paralítico en Jesucristo la que lo ha curado y que a esta fe ellos también tienen acceso. Así que, Pedro, que ya había experimentado el perdón del Señor después de haberlo negado, les ofrece la posibilidad de arrepentirse, de convertirse, de dejar paso al amor de Dios en sus vidas y experimentar su misericordia y bendición.
Todos somos instrumentos de la gracia de Dios para que se vea Su gloria. Así que pidámosle la fe del paralítico y la humildad de Pedro para saber que es Él el que actúa por medio nuestro.

“Paz a vosotros”
El evangelio de hoy nos relata la tercera aparición de Jesús resucitado a los apóstoles. Los discípulos de Emaús han tenido un encuentro con el resucitado. Este acontecimiento les hace volver a la comunidad a compartir su gozo, y estando en esto Jesús se hace presente en medio de ellos dándoles su Paz.
Cristo no les tiene en cuenta su abandono, ya conoce Él su debilidad, la cual la siguen mostrando pues se llenarán de miedo al ver a Jesús, tienen dudas en su interior, les cuesta dar el salto de la fe.
Conociendo todo esto Jesús les ayuda a comprender las Escrituras, no sólo para que se afiance su fe en el Resucitado sino para que puedan transmitirlo y anunciarlo a los demás. Jesús los prepara para la misión evangelizadora. “Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis”Pascua es un tiempo para dar testimonio, tiempo para reconocer a Cristo resucitado y darlo a conocer. También hoy Cristo nos pide a nosotros que seamos testigos de su resurrección en medio de este mundo desesperanzado. Decía Pablo VI que el mundo no necesita tanto maestros como testigos.
Pidamos al Señor su Espíritu para que seamos capaces de ser transmisores de Paz y testigos de su Amor.

¡Cristo ha resucitado, Aleluya!



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